martes, 17 de mayo de 2011

Democracia Real ya!

Democracia real ya!

Es muy bonito y muy poético ponernos de acuerdo en que el mundo tiene que ser rosa y angelical. Pero es que lo fácil es unirse en contra de algo. Unirse en contra de los males del mundo y de la sociedad, los cuales es muy fácil reconocer e identificar, es sencillo. ¿Quién está a favor de la banca especuladora?. ¿Quién a favor de los impuestos abusivos?. ¿Quién a favor de la guerra?. A ver, baja la cabeza que estoy contando manos, a ver por allí al fondo parece que veo una… ah no, que se estaba rascando. Pues nada, ni una sola mano. Pero es que para "cambiar las cosas" es necesario ir  "a favor de". Es necesario unirse y comprometerse, apoyar unas siglas y vencer al oponente. Pongamos un ejemplo empresarial. Hace unos años, todos los hipermercados eran "Continentes" y "Prycas" ¿os acordáis?. Entonces se decía, que si había monopolio, que si no había derecho a eso, que el dinero se iba a Francia en avionetas, que había que hacer "movilizaciones" porque el comercio tradicional y  las tiendas de barrio no podían competir, y tenían que cerrar… ¿ha oído hablar alguien por ahí de una tiendecilla que se llama Mercadona? ¿Alguien la conoce?. Pues creo que no hace falta explicar más. En lugar de criticar, ir en contra de, echar la culpa a los dioses y  a la quintaesencia, hay que ponerse a currar, pasito a pasito y construyendo, y es así como pueden cambiarse las cosas.

No me diga nadie que nuestra democracia no es real. Es imperfecta, muy mejorable, pero la última palabra la tenemos cada uno de nosotros al elegir la papeleta que metemos en el sobre los días que nos dejan. Aunque sea la papeleta blanca, o el sobre vacío, o quedarse en la cama. Es nuestra decisión, y el que más papeletas junte en su montón es el que nos va a representar y cuando decida algo, será con el apoyo de los que le han votado y de los que no, porque una vez elegido, no te va a volver a preguntar nada más hasta las próximas elecciones.

Pero claro, juntar papeletas en un montón al abrir la urna es mucho más difícil que hacer levantar manos y gritar a la gente diciendo: ¿Quién está en contra de la guerra?

miércoles, 11 de mayo de 2011

Positivismo

No es tiempo de crítica. Ahora más que nunca, necesitamos sumar,aportar, añadir y crecer. Aunque no haya una opción política que nos represente, podemos simplemente ser positivos, optimistas, dar lo mejor de nosotros a quien tenemos más cerca. Mejorar el mundo mediante la mejora de nuestro entorno cercano es la mejor aportación con la que podemos contribuir al bien común. Es tiempo de votación, tiempo de participación. El próximo domingo veintidós todos tendríamos que acudir a votar aunque sea en blanco o con el sobre vacío, pero que no por nuestra dejadez los políticos sigan pensando que el sistema les representa. Seamos activos, aunque no nos casemos con nadie. Sería la unica forma de conseguir que algo cambiara. ¿Os imagináis las urnas llenas de sobres vacíos?. A alguien se le iban a caer los calzoncillos al suelo.