miércoles, 21 de abril de 2010
Medios audiovisuales públicos ¿sin publicidad?
Hoy quiero comentar otro gran gol que nos han colado. O tal vez "otro gran agujero en nuestro bolsillo" lo expresaría mejor. Me refiero a la gran falacia que significa la nueva RTVE sin publicidad. Cierto es que las radios públicas llevan muchos años produciendo y emitiendo "sin publicidad", pero la audiencia en dichas radios es menor y por ende su relevancia. ¿Qué significa "sin publicidad"?. ¿Sólo que yo, si tengo una empresa que quiero anunciar no puedo pagar una factura legal y hacerlo?. ¿Acaso las productoras y distribuidoras de musica, televisión y cine no son empresas?. ¿Y ellas si que pueden anunciarse, y además sin pagar?. Resulta que yo no puedo pagar mi factura legal y tengo que pagar via impuestos todo un soporte entero (todo el conglomerado RTVE) para que las empresas antes citadas disfruten de una difusión gratuita y sin interrupciones. Me parece una gran falacia y un gran asalto a nuestro bolsillo. ¿Como es posible que se puedan hacer promociones verdaderamente publicitarias de peliculas, música, series, incluso programas realizados por productoras privadas?. ¿Me van a hacer creer que nadie paga por ello?. ¿Qué los beneficios que esas acciones reportan se diluyen en el hiperespacio y nadie se aprovecha de los mismos?. Perdonen pero no me lo creo. Otro atraco más a nuestros bolsillos que tenemos que admitir sin rechistar y aceptar como si además fuera bueno para nosotros. Ya lo dice Rodriguez Brown, nos meten la mano en la cartera, pero siempre lo hacen por nuestro bien.
martes, 16 de febrero de 2010
Políticamente incorrecto.
Quiero hoy romper una lanza en favor de los especuladores, del mercado sin escrúpulos, de esa gente tan denostada. ¿Por qué hacemos la crítica fácil?, ¿por qué la queja inutil? ¿por qué no actuamos en lugar de demonizar gratuitamente y hacernos las víctimas?.
Hablo de un ejemplo cercano. Los precios de los productos agrícolas siempre nos parecen un escándalo. El "pobre agricultor" (que sin duda lo será siempre, a menos que cambie de actitud) cobra una miseria por sus productos, mientras los capitalistas intermediarios se forran a su costa. Ambos postulados son verdades a medias. El agricultor posee el bien, y debe hacer valer su posesión y su posición. No es necesario ni inevitable "regalar" sus productos a precio de miseria. Él es una parte en la negociación, y siempre tendrá algo que decir. La otra mitad, "el capitalista intermediario sin escrúpulos", tampoco se hace millonario por que sí. Si hay una oportunidad de hacer negocio, la oportunidad está ahí para quien quiera aprovecharla, y esa es la grandeza de la libertad de mercado. Hay oportunidades para todo el que sepa verlas, y en lugar de quejarnos tanto, deberíamos actuar y aprovecharlas. El beneficio se notaría en todo, y la economía crecería de una forma más equilibrada. No es verdad la frase tan repetida "Para que unos ganen, otros tienen que perder" Es posible revertir esa afirmación. Es posible que todos ganen, y si lo hacemos factible, las diferencias entre unos y otros se irán reduciendo y la frase se podría tornar en algo así como "Todos podemos ganar, si ganamos con justicia"
viernes, 22 de enero de 2010
Las paradojas de internet
Hay un programa de radio que me gusta mucho escuchar, aunque no todos los días. Es la brújula de la economía en Onda Cero. Hacen una tertulia muy interesante, donde los oyentes suelen participar muy activamente mediante el correo electrónico o mensajes a Facebook. A menudo los tertulianos plantean cuestiones que los oyentes rebaten o apoyan con información que encuentran rápidamente en la gran base de conocimiento que es internet. Ayer hubo un cruce de informaciones sobre el león de la metro, si era uno o varios a lo largo de la historia, si se retocaban con photoshop, que un oyente zanjó ofreciendo los nombres y las fechas de actuación de todos los que han sido a lo largo de la historia. Alsina, que es el conductor, comentó: "Cuanto aprendemos con internet y nuestros oyentes". Aquí es donde yo me pregunto: ¿aprendemos con internet?. El hecho de obtener cualquier dato de forma tan inmediata hace que sea innecesario aprenderlo. Cuando lo volvamos a necesitar, lo volveremos a buscar y ya está.
¿Puede estar cambiando radicalmente la forma en que obtenemos, procesamos y utilizamos la información?. Es muy evidente que la búsqueda de información es fácil e inmediata. No necesitamos enciclopedias, ni índices, ni leer un capítulo en busca de un dato. Buscamos el dato directamente y llegamos al mismo de cualquier modo, con tener un mínimo indicio de lo que queremos saber es suficiente. ¿Para que estudiar contenidos-datos entonces?. De repente ha quedado desfasado e inútil más de la mitad del tiempo que pasamos en nuestro periodo de aprendizaje, que en el caso de los universitarios es de unos cuantos años. Me he pasado la mitad de mi vida generando apuntes e intentando aprender el contenido de libros, para acudir a ellos de nuevo cuando necesite alguna de esas informaciones. Ahora todo eso sobra. Incluso cuando quiero repasar alguna fórmula o desarrollo, acudo a google en lugar de revisar la estantería de libros y apuntes. Es mucho más rápido, y puedo ver varios puntos de vista en una sola búsqueda.
Creo que podemos ir pensando en revolucionar nuestra enseñanza. No solo por utilizar nuevas tecnologías, sino por reconstruir por completo el edificio que supone el aprendizaje. Aprender a entender las cosas, a relacionar información, a encuadrarla y a sacarle todo el jugo es mucho más importante, y ahora podemos dedicarle mucho más tiempo que a la propia información en si misma. Una enorme paradoja "tenemos mucha más información pero no necesitamos aprenderla", de la que podemos conseguir grandes ventajas. Asumamos el reto.
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