viernes, 22 de enero de 2010

Las paradojas de internet

Hay un programa de radio que me gusta mucho escuchar, aunque no todos los días. Es la brújula de la economía en Onda Cero. Hacen una tertulia muy interesante, donde los oyentes suelen participar muy activamente mediante el correo electrónico o mensajes a Facebook. A menudo los tertulianos plantean cuestiones que los oyentes rebaten o apoyan con información que encuentran rápidamente en la gran base de conocimiento que es internet. Ayer hubo un cruce de informaciones sobre el león de la metro, si era uno o varios a lo largo de la historia, si se retocaban con photoshop, que un oyente zanjó ofreciendo los nombres y las fechas de actuación de todos los que han sido a lo largo de la historia. Alsina, que es el conductor, comentó: "Cuanto aprendemos con internet y nuestros oyentes". Aquí es donde yo me pregunto: ¿aprendemos con internet?. El hecho de obtener cualquier dato de forma tan inmediata hace que sea innecesario aprenderlo. Cuando lo volvamos a necesitar, lo volveremos a buscar y ya está.
¿Puede estar cambiando radicalmente la forma en que obtenemos, procesamos y utilizamos la información?. Es muy evidente que la búsqueda de información es fácil e inmediata. No necesitamos enciclopedias, ni índices, ni leer un capítulo en busca de un dato. Buscamos el dato directamente y llegamos al mismo de cualquier modo, con tener un mínimo indicio de lo que queremos saber es suficiente. ¿Para que estudiar contenidos-datos entonces?. De repente ha quedado desfasado e inútil más de la mitad del tiempo que pasamos en nuestro periodo de aprendizaje, que en el caso de los universitarios es de unos cuantos años. Me he pasado la mitad de mi vida generando apuntes e intentando aprender el contenido de libros, para acudir a ellos de nuevo cuando necesite alguna de esas informaciones. Ahora todo eso sobra. Incluso cuando quiero repasar alguna fórmula o desarrollo, acudo a google en lugar de revisar la estantería de libros y apuntes. Es mucho más rápido, y puedo ver varios puntos de vista en una sola búsqueda.
Creo que podemos ir pensando en revolucionar nuestra enseñanza. No solo por utilizar nuevas tecnologías, sino por reconstruir por completo el edificio que supone el aprendizaje. Aprender a entender las cosas, a relacionar información, a encuadrarla y a sacarle todo el jugo es mucho más importante, y ahora podemos dedicarle mucho más tiempo que a la propia información en si misma. Una enorme paradoja "tenemos mucha más información pero no necesitamos aprenderla", de la que podemos conseguir grandes ventajas. Asumamos el reto.

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